Cinco preguntas y tres minutos, antes de la primera diapositiva. No puntúa, no se guarda tu nombre y no lo ve nadie: sirve para que al final de la sesión puedas medir cuánto has cambiado, que es lo único que demuestra que una formación ha servido.
Sin correo y sin certificado
Deja el nombre en blanco si prefieres el anonimato
Escribe el código de la sesión y proyecta esta pantalla. Cada alumno escanea con la cámara y responde en su teléfono: no hace falta que nadie escriba nada.
Al terminar el curso harás el test de acreditación. Compara entonces las dos cifras: esa diferencia es tu aprendizaje, y es lo que el artículo 4 llama «medida suficiente». Queda guardado en este móvil.